La Unión Deportiva Taburiente quedó a las puertas de la final de la Copa de la Reina tras caer por 2-1 ante el Club de Campo Villa de Madrid en un partido muy competido y decidido por pequeños detalles.

El encuentro estuvo bien planteado desde el inicio. El conjunto madrileño llevó mayor peso del juego y presionó con intensidad durante muchos tramos, pero el Taburiente se mostró sólido en defensa, ordenado y comprometido en cada acción sin bola. El primer golpe llegó con el 1-0 a favor del Club de Campo, pero la reacción fue inmediata. Antes del descanso, el equipo grancanario logró el empate, recompensando el trabajo colectivo y manteniéndose plenamente dentro del partido.

En la segunda mitad, el choque continuó muy igualado, con el Club de Campo insistiendo en ataque y el Taburiente defendiendo con disciplina y buscando sus momentos. El 2-1 llegó en una acción bien ejecutada por las madrileñas y obligó a las isleñas a dar un paso adelante en el tramo final.

El equipo lo intentó hasta el último segundo. En los instantes finales dispuso de un penalti córner para forzar la prórroga, pero la portera rival logró detener la acción y evitar el empate. Fue una oportunidad clara que pudo cambiar el desenlace de la semifinal.

Pese a la derrota, la imagen fue muy competitiva ante uno de los equipos más fuertes del panorama nacional. La UD Taburiente demostró carácter, orden y capacidad para competir de tú a tú en un escenario exigente.

El equipo no tendrá apenas tiempo para lamentaciones, ya que mañana disputará el partido por el tercer y cuarto puesto frente al Egara, con el objetivo de cerrar la Copa de la Reina con una victoria y subir al podio.

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