La UD Taburiente afronta una de las citas más exigentes del calendario al recibir al equipo que actualmente lidera la clasificación en la División de Honor Masculina. Un rival que no solo destaca por su posición en la tabla, sino también por la calidad colectiva e individual que presenta.
Desde el cuerpo técnico lo tienen claro. “Nos enfrentamos al equipo que va primero en la clasificación y, sin duda, uno de los más fuertes de la competición, tanto por su juego como por las individualidades que tiene”.
El conjunto visitante basa su fortaleza en un alto ritmo de juego y una gran movilidad en la zona de mediocampo y delantera. “Domina mucho con bola, tiene una rotación muy buena entre medios y delanteros, jugadores que cambian constantemente de posición y que técnicamente son muy buenos. Eso hace que el ritmo sea muy alto y que tengamos que estar muy concentrados en los cambios de marca y en los ajustes defensivos”, explican.
Uno de los aspectos a mejorar para el Taburiente estará en las transiciones defensivas. “Venimos de un buen partido en defensa, pero tenemos que mejorar cuando perdemos bola y debemos defender rápido. Ahí es donde más daño nos están haciendo”, señalan.
En ataque, el equipo busca dar un paso adelante en personalidad y toma de decisiones. “Tenemos que animarnos a jugar, saber cuándo conviene tener posesiones más largas y horizontales y cuándo ser más verticales para generar peligro en el área contraria”.
El encuentro también servirá para medir la evolución respecto al duelo de la primera vuelta. “Queremos ver si hemos crecido como equipo y hasta dónde somos capaces de competir ante un rival de este nivel”, añaden.
Con algunas dudas físicas en la plantilla que se resolverán tras el último entrenamiento, la UD Taburiente encara el choque con ambición y con la necesidad de no perder de vista el objetivo principal, seguir sumando puntos en la lucha por la permanencia.
