El conjunto grancanario afronta una semana corta de preparación antes de medirse a un rival reforzado y en línea ascendente.
La UD Taburiente masculino afronta este sábado una nueva jornada de la División de Honor con la visita al Fútbol Club Barcelona, en un partido que pondrá a prueba la capacidad de reacción y el crecimiento del equipo amarillo tras las últimas derrotas.
El conjunto grancanario ha vivido una semana más corta de trabajo, con un día menos de entrenamiento debido al calendario, pero con el foco puesto en recuperar sensaciones y efectivos. “Estamos intentando fortalecer la parte mental y grupal del equipo. Nos está costando reponernos rápido cuando encajamos goles y eso nos penaliza. Tenemos que aprender a mantener la concentración y competir todo el partido”, apuntaron desde el cuerpo técnico.
El rival llega en un buen momento. El Barça, que esta temporada ha reforzado su plantilla con jugadores de alto nivel como Andreas Rafi, internacional absoluto, y dos incorporaciones alemanas, mantiene además el bloque de extranjeros de la pasada campaña. Con un sistema defensivo renovado y una plantilla amplia, el cuadro azulgrana combina intensidad con una alta capacidad de rotación que lo convierte en uno de los equipos más físicos y consistentes del campeonato.
El plan del Taburiente pasa por mantener las líneas muy juntas, minimizar espacios cerca de su portería y aprovechar los momentos con bola para generar peligro. “Debemos ser compactos, defender bien y aprovechar cada oportunidad que tengamos para hacer daño. Será un partido exigente, pero tenemos que exprimirnos al máximo para traer un resultado positivo de Barcelona”, añadieron desde el banquillo.
