La UD Taburiente no pudo sumar en la jornada trece tras caer por 3-0 ante el Club de Campo en un partido marcado por un inicio muy adverso y una gran reacción en la segunda mitad.
El encuentro comenzó de la peor manera posible. A los treinta segundos, el conjunto local se adelantó en una acción polémica. La bola había salido fuera, las jugadoras del Taburiente se quedaron paradas esperando la señalización, pero la jugada continuó y el Club de Campo resolvió en un mano a mano ante la portera. El equipo supo recomponerse tras el golpe inicial y mantuvo el orden durante el resto del primer cuarto, que terminó con el 1-0.
En el segundo cuarto llegaron los momentos más complicados. La presión alta del Club de Campo dificultó mucho la salida de bola y, en el único penalti córner concedido en ese tramo, las locales ampliaron la ventaja tras un rechace. Apenas un minuto después, el tercer gol ponía el 3-0 antes del descanso y obligaba al Taburiente a remar contracorriente.
Tras el paso por vestuarios, la imagen fue muy distinta. El equipo salió ambicioso, presionando alto y generando numerosas ocasiones. Recuperó muchas bolas en campo rival, dispuso de un penalti córner a favor y generó varios mano a mano muy claros, pero faltó acierto en la definición para reducir distancias.
La sensación final es agridulce. El inicio penalizó demasiado, pero la reacción en la segunda parte dejó buenas sensaciones de cara al siguiente compromiso. El equipo mostró carácter, intensidad y capacidad para someter por momentos a uno de los rivales más fuertes, aunque sin el premio del gol. Ahora toca centrarse en el próximo partido con la confianza de haber terminado el encuentro en una línea muy positiva.
