El conjunto grancanario mostró buenas fases en el inicio, pero volvió a verse penalizado por errores en las transiciones y falta de acierto en ataque.
La UD Taburiente masculino sufrió una dura derrota (3-9) ante el Club Egara en la cuarta jornada de la División de Honor. Pese al marcador final, los amarillos ofrecieron un arranque prometedor, con un primer cuarto intenso y equilibrado en el que compitieron de tú a tú con el rival.
El Egara se adelantó con un tanto en una acción aislada tras un rebote dentro del área, pero
el Taburiente consiguió mantener la posesión y generar peligro con varios penaltis córner a favor. Las sensaciones eran positivas hasta que, en el segundo cuarto, dos pérdidas consecutivas en campo rival derivaron en rápidas transiciones que los catalanes transformaron en goles para colocar el 0-3.
Antes del descanso, el conjunto local volvió a verse castigado en las contras, una faceta que se ha convertido en su principal punto débil. En la segunda mitad, el Taburiente intentó reaccionar y, aunque el Egara amplió su ventaja, el equipo grancanario mejoró en intensidad, acumulando llegadas al área y generando ocasiones que no logró materializar.
Los goles amarillos llegaron en el tramo final, uno de stroke y otro tras jugada de penalti, pero el rival mantuvo su efectividad en cada transición ofensiva.
Tras el encuentro, el cuerpo técnico fue autocrítico: “Otra vez comenzamos bien, pero pagamos muy caro los errores. Ya no hay excusas de ritmo ni de rodaje: tenemos que competir de principio a fin y hacerlo con mentalidad de equipo de División de Honor”.
Con esta derrota, la UD Taburiente encara ahora tres compromisos consecutivos fuera de casa, con el objetivo de recuperar confianza y encontrar el punto de inflexión que le permita estabilizar su juego.
