Los grancanarios firmaron uno de sus partidos más completos de la temporada, pero un penalti en los últimos segundos dejó sin premio su gran esfuerzo.
La UD Taburiente masculino cayó por 1-2 frente al Junior FC en la octava jornada de la División de Honor, en un encuentro muy igualado que se decidió en una acción desgraciada en los últimos segundos de juego.
Desde el inicio, el conjunto grancanario mostró una versión sólida y concentrada, corrigiendo los habituales problemas de inicio que le habían penalizado en jornadas anteriores. El Taburiente defendió con orden, presionó con intensidad y mantuvo la calma en la salida de bola. El rival, uno de los equipos más completos del campeonato, dispuso de varias entradas al área y penaltis córner, todos bien defendidos por un portero amarillo muy seguro bajo palos.
El descanso llegó con empate sin goles y la sensación de que el plan de partido funcionaba. En el tercer cuarto, los locales sufrieron algunos desajustes, pero supieron resistir hasta el tramo final. A siete minutos y medio del cierre, la expulsión del capitán Ricardo Santana condicionó al equipo, que encajó el 0-1 con un jugador menos.
Lejos de rendirse, el Taburiente reaccionó con coraje y logró el empate en un penalti córner que acabó en gol tras un rechace. Cuando el partido parecía encaminado al reparto de puntos, una contra en los últimos segundos acabó con un penalti a favor del Junior, que convirtió el 1-2 definitivo a solo dos segundos del final.
“El equipo hizo méritos para sumar. Competimos de principio a fin y cada vez estamos más cerca del nivel que queremos. Hay que seguir trabajando”, valoró el cuerpo técnico tras el encuentro.
El Taburiente afrontará ahora una semana de descanso para recuperar efectivos y preparar su regreso a la competición con el ánimo intacto.
