Las grancanarias se adelantaron en el marcador, pero no lograron mantener la ventaja y se marchan con un punto que sabe a poco.
La UD Taburiente femenino sumó un empate (1-1) frente al Castelldefels HC en la quinta jornada de la Liga Iberdrola. Un resultado que, aunque positivo fuera de casa, deja un sabor amargo en el conjunto amarillo, que aspiraba a encadenar su segunda victoria consecutiva tras el triunfo ante el RC Polo.
El encuentro comenzó bien para las grancanarias, que se adelantaron rápidamente en el marcador gracias a una presión alta y a varias recuperaciones en campo rival. Durante el primer cuarto, el Taburiente fue superior, generó ocasiones claras y pudo ampliar la ventaja, pero la falta de acierto en los últimos metros impidió que el marcador reflejara esa superioridad inicial.
Con el paso de los minutos, el equipo fue perdiendo intensidad. El Castelldefels, sin generar excesivo peligro, aprovechó las concesiones amarillas para acercarse al área y forzar varios penaltis córner —hasta ocho en total—, mientras que el Taburiente solo dispuso de uno en todo el partido. En uno de esos lanzamientos, las locales lograron el empate a falta de ocho minutos para el final.
El tramo final careció de ocasiones claras. El Taburiente intentó reaccionar, pero se encontró con un rival bien cerrado que defendió su punto con orden.
El cuerpo técnico fue autocrítico tras el choque: “Hoy no hicimos un buen partido. Nos faltó intensidad y regularidad. No podemos permitirnos un encuentro bueno y otro malo; necesitamos continuidad para competir en esta liga”.
Con este empate, la UD Taburiente suma un punto más, pero se queda con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad para consolidar su progresión en la clasificación.
