Los grancanarios levantaron un 0-3 en contra con una gran reacción en la segunda mitad y rozaron la victoria en los minutos finales.

La UD Taburiente sumó su primer punto de la temporada tras empatar (3-3) frente al Sardinero HC en su estreno como local en la División de Honor masculina. El encuentro estuvo marcado por un inicio dubitativo de los amarillos, que pagaron caro los errores en el primer cuarto, pero también por la capacidad de reacción y el carácter mostrados en la segunda parte.

El arranque fue cuesta arriba para los locales. El Sardinero aprovechó sus tres primeras llegadas para situarse con un 0-2 en el marcador en apenas un cuarto de juego. El Taburiente no encontraba ritmo ni precisión en sus circulaciones y se marchó al descanso con la desventaja intacta.

Tras el paso por vestuarios, los amarillos dieron un paso al frente. Pese a encajar el 0-3 en una acción aislada, el equipo reaccionó con intensidad y ambición. Un penalti directo transformado por Gorka abrió la remontada, que continuó con dos tantos de Ricardo Santana tras rechaces en penaltis córner. Con el 3-3, el Taburiente dominó con claridad, acumuló entradas al área y rozó incluso la remontada completa.

En los últimos cinco minutos, una tarjeta amarilla obligó a los grancanarios a jugar en inferioridad, lo que redujo sus opciones de ir a por la victoria. Aun así, lograron conservar un empate que premia el esfuerzo y la fe de un equipo que demostró carácter competitivo.

“Si hubiésemos entrado al partido con más intensidad desde el inicio, seguramente los tres puntos no se nos habrían escapado. Aun así, la reacción fue muy positiva y tenemos que quedarnos con ello”, valoró el cuerpo técnico tras el choque.

El Taburiente afronta ahora la semana con el objetivo de corregir errores de inicio y consolidar las buenas sensaciones de cara al próximo compromiso en casa.