Las grancanarias mostraron una notable mejoría respecto a la primera jornada, aunque la falta de acierto en ataque volvió a pasar factura.
La UD Taburiente femenino cayó este fin de semana por 0-2 ante el Club de Campo Villa de Madrid, vigente campeón de la Liga Iberdrola. El conjunto amarillo afrontaba uno de los retos más difíciles del campeonato y, pese al marcador, dejó buenas sensaciones en varios tramos del partido.
El primer cuarto se decantó pronto para las madrileñas, que abrieron el marcador aprovechando un despiste defensivo. Sin embargo, lejos de venirse abajo, las grancanarias respondieron con orden y valentía. El segundo cuarto fue el mejor de las locales, que generaron varias ocasiones claras: dos manos a mano frente a la guardameta rival y un penalti córner que pudo significar el empate. La falta de puntería impidió equilibrar el marcador.
Tras el descanso, el ritmo del Club de Campo se hizo notar. Con mayor fondo físico y una plantilla más larga, el vigente campeón elevó la intensidad y dificultó la presión alta del Taburiente. El calor y la escasez de rotaciones pasaron factura al equipo insular, que perdió frescura y acumuló más trabajo defensivo en torno a su portera, protagonista con varias intervenciones de mérito.
En el último cuarto, una pérdida en la zona derecha permitió al Club de Campo firmar el definitivo 0-2 tras una acción por línea de fondo. Aun así, el conjunto amarillo no dejó de intentarlo hasta el final.
El cuerpo técnico valoró la evolución del grupo: “Hoy hemos mejorado mucho respecto a la semana pasada. Somos un equipo en construcción, pero estamos convencidos de que iremos creciendo y alcanzando nuestro mejor nivel en las próximas jornadas”.
Con esta segunda derrota, la UD Taburiente se centra ya en seguir puliendo detalles y transformar en puntos las buenas sensaciones mostradas ante dos de los rivales más potentes de la liga.
