El conjunto grancanario compitió de tú a tú en la primera mitad, pero acabó bajando por la falta de ritmo ante el vigente campeón.

La UD Taburiente masculino debutó en la División de Honor con derrota frente al Real Club de Polo (8-0) en Barcelona, en un encuentro que dejó dos lecturas muy diferentes: un primer tiempo de buen nivel y una segunda parte en la que el desgaste físico y la falta de rodaje terminaron pesando demasiado.

El inicio del choque mostró a un Taburiente sólido, capaz de salir con criterio desde atrás pese a la fuerte presión local. Los amarillos manejaron la posesión en varios tramos y generaron ocasiones claras, incluso disponiendo de cuatro penaltis córner, uno de ellos repelido por el poste. El Polo, por su parte, abrió el marcador temprano y amplió su ventaja en acciones a balón parado, transformando dos de los tres penaltis córner de los que dispuso. Al descanso se llegó con un 1-0 corto y un partido muy parejo en sensaciones.

El guion cambió tras la reanudación. En el tercer cuarto, las pérdidas en zonas comprometidas y las transiciones rápidas del vigente campeón castigaron al Taburiente, que vio cómo el marcador se ampliaba con rapidez. En el tramo final, el esfuerzo físico acumulado y la falta de claridad en la circulación de bola hicieron imposible la reacción, y el Real Club de Polo cerró el encuentro con un resultado amplio.

A pesar del marcador, el cuerpo técnico se mostró satisfecho con la primera mitad realizada: “Tenemos que quedarnos con lo que hicimos en el primer tiempo, esa es la identidad que queremos. Sabemos que nos falta rodaje, pero iremos creciendo jornada a jornada”.

El Taburiente afronta ahora la semana con el objetivo de corregir errores y preparar con ambición la segunda jornada de la competición.