Los hombres de Suso Martín cierran un 2021 en el que el equipo ha sabido competir y en el que los pequeños detalles le dejaron a las puertas del ascenso en la temporada 20-21, terminando el año en las posiciones de cabeza de un nuevo curso que les coloca en el buen camino para completar el objetivo del ascenso en el venidero 2022

Los pequeños detalles han separado hasta el momento al conjunto grancanario de su objetivo de retornar a la máxima categoría del hockey hierba nacional, en un 2021 en el que el Tabu ha brillado a un gran nivel, sobre todo en este primer acto de la temporada 21-22 en la que el equipo ha conseguido hacer de la Ciudad Deportiva de Siete Palmas un fortín inexpugnable.

A las puertas del objetivo

El Tabu concluía su participación en la temporada 20-21 en la tercera posición de la tabla, a 2 puntos del Atlético San Sebastián que sería finalmente el equipo que disputaría la promoción de ascenso a la División de Honor A y a 9 de un intratable CH Sardinero que obtenía el billete directo a la máxima categoría.

La derrota en la penúltima jornada en su visita al Sardinero (2-1) y el empate ante los donostiarras en la última jornada en casa (2-2), ponía fin a las opciones de pelear por el ascenso de un Taburiente que se quedaba sin recompensa por la falta de regularidad del equipo a pesar de mantenerse con opciones de lograr el objetivo hasta la última jornada.

Revolución en la plantilla para afrontar la temporada 21-22

La dirección deportiva del Taburiente, con Eugenio Paulón al frente, optaba por un cambio profundo en la plantilla, poniendo por segunda temporada consecutiva a Suso Martín al frente del proyecto, en el que si bien el equipo perdía a algunos de sus referentes como Alan Andino, Chuky Martín, Euan Gilmour, Facu Basterra o Santi Camacho; se reforzaba con la llegada de jugadores top como Marc Ganly, Franco Quiroga, Esteban Astegiano, Gastón Sambuco, Valeriano Mardones o Lucas Stramazzo, que conseguían conformar un bloque sólido, con calidad y experiencia para afrontar una nueva temporada con el objetivo del ascenso.

Solidez a domicilio y el fortín de Siete Palmas

A pesar de arrancar la temporada 21-22 con tan solo 2 encuentros amistosos y sufrir la lesión en pretemporada de Valeriano Mardones, los hombres de Suso Martín conseguían cerrar una primera vuelta sensacional, en la que el equipo cerraba un balance positivo de 6 victorias y 5 empates, sin conocer la derrota, haciéndose fuertes sobre el azul de la Ciudad Deportiva de Siete Palmas, donde los amarillos lograban la victoria en todos sus partidos, a excepción del empate ante el Benalmádena en la última jornada del 2021.

El Taburiente ha conseguido armar un bloque compacto, equilibrado en sus líneas, solidario, muy difícil de ganar y con una pegada en la que Marc Ganly ha sabido erigirse en su hombre gol siendo con 11 goles el segundo máximo artillero de la categoría, igualado con el ex amarillo Alan Andino.

Bajo palos destacar la labor del jovencísimo arquero argentino Juani Díaz, que con 20 goles encajados ha demostrado ser uno de los mejores porteros de la DH B, manteniendo al equipo entre los tres equipos menos goleados de la categoría, una circunstancia en la que también se ha notado el refuerzo en la defensa, con las nuevas incorporaciones, que le han dado al equipo el equilibrio y la solidez en la retaguardia que le faltó el curso anterior durante la primera vuelta.

Mirando con optimismo al 2022

El Tabu encara el nuevo año, con ilusión, si bien la competición no se reanudará hasta el 5 de marzo, donde se estrenará en casa ante el líder, el CD Terrassa, toda una prueba de fuego para un equipo que deberá de superar una vez más los problemas inherentes a su insularidad a la hora de poder hacer una pretemporada adecuada ante un equipo que más allá de su gran calidad, cuenta con la ventaja de llegar más rodado a la primera cita oficial del nuevo año.

Los canarios afrontan sin complejos el reinicio liguero al que llegan como terceros clasificados, igualados a puntos con el Benalmádena y a tan solo 2 puntos de la cabeza y lo hacen con la necesidad de mantener su fortaleza en casa, además de intentar ser más contundentes a domicilio, para seguir dependiendo de sí mismos para lograr retornar al lugar que les corresponde.

Once finales por delante son las que les quedan a los hombres de Suso Martín en un nuevo 2022 en el que los canarios volverán a ser uno de los principales animadores de una liga que cada año crece en competitividad y en nivel.