El entrenador de la UD Taburiente  representó a la sección masculina en la mesa redonda con entrenadores organizada por 3COM Marketing, en la que estuvieron representados gran parte de los principales clubes punteros de la isla, para conversar sobre la incidencia del confinamiento en sus rutinas diarias y sobre el futuro de sus respectivos deportes

Mantener a los chicos enchufados durante el confinamiento

“Es complicado mantener a los chicos enchufados durante este confinamiento, porque juega un papel muy importante el aspecto mental, ya que la temporada pasada nos quedamos a las puertas de la promoción de ascenso, jugando el último partido en casa con opciones de haberlo podido ganar”.

“Este año durante la primera vuelta hemos tenido bastantes handicaps a superar que los hemos ido cumpliendo poco a poco y durante la segunda vuelta habíamos realizado un importante esfuerzo, con otra forma de trabajo, con la llegada de jugadores de calidad contrastada que nos estaban ayudando a jugar a un nivel muy alto en esos 3 partidos que logramos disputar y ahora nos viene el mazazo de tener este parón”.

El futuro de la competición

“Soy algo pesimista, porque la RFEH parece no querer cerrar puertas y está intentando mantener a toda costa la competición abierta, cuando la realidad nos muestra que ligas top mundiales como puedan ser la holandesa o la belga, ya han decidido cancelar la competición, dejando las ligas sin campeones, ni descensos, ni ascensos; siendo países en los que el COVID-19 ha tenido un número de casos muy inferior al de España”.

“No veo una opción de retomar el campeonato como tal, quizás sería más plausible terminar la temporada en un fin de semana en una final a cuatro para al menos poder finiquitar la liga de División de Honor A”.

“Estoy en contacto con entrenadores de toda la península y me transmiten que la inmensa mayoría de los jugadores no quieren jugar. No entiendo la actitud de la RFEH de querer estirar el chicle en un país que con las cifras de contagiados y de muertos sería una locura querer retomar la competición”.

“Cuanto antes se adopte una decisión en este sentido será mejor para todos”.

El handicap de la insularidad

“Nuestra condición de insularidad nos obliga a tener que hacer grandes desplazamientos para poder competir, lo que aumenta los riesgos de contagio, además de que nuestras previsiones de desplazamientos las tenemos que realizar con mucho tiempo de antelación para poder reservar los aviones, los hoteles y los medios de transporte terrestres”.

“Es una planificación brutal que en caso de tener que retomar la competición esta temporada y que puede no servir para nada si surge un caso de contagio en cualquiera de los equipos de la liga, porque tendrán que ponerse todos los jugadores de ese equipo en cuarentena y de los rivales a los que se hayan enfrentado tras el levantamiento del confinamiento”.

Planificación de la próxima temporada sin conocer la categoría en la que jugarán

“En nuestro caso, en cuanto a la planificación de la próxima temporada, no es lo mismo jugar en la máxima categoría que hacerlo en una inferior, ni por presupuesto ni por motivación para los jugadores”.

“El tener que volver a jugar en Segunda puede penalizarnos en el sentido de poder haber jugadores veteranos o de la casa que quieran hacer un esfuerzo  y quedarse o todo lo contrario, o jugadores con calidad que quieran o no venir al equipo al no poder ascender esta temporada”.

Preservar la salud física y mental de los jugadores

“El tema mental de estar parados durante este confinamiento también influye, también probablemente sean insuficientes los entrenamientos 3 días a la semana con el preparador físico para mantenerse en plena forma, tampoco sabemos lo que comen los jugadores”.

“Me preocupa mucho el tema físico y mental de los jugadores, porque no sé en que estado se van a encontrar una vez que termine toda esta situación”.

“Una posible vuelta a la competición va a ser complicada, porque a todos nos preocupa nuestra salud, la de los jugadores y la de las personas que nos rodean”.

La opción de jugar a puerta cerrada

“Jugar a puerta cerrada es algo a lo que nos podemos sobreponer sin mayor problema, creo además que todos los entrenadores hemos hecho grandes esfuerzos en el deporte base sacando recursos en situaciones de crisis en las que nos veíamos con poco y es algo que no me preocupa tanto porque se que somos capaces de volverlo a hacer”.

La viabilidad económica de los clubes

“Me preocupa el tema económico. He vivido anteriores etapas en el club con recortes de presupuestos, aunque gracias a la ACEGC hemos podido conseguir más recursos gracias a la unión de todos los clubes y espero que en esta nueva situación no nos repercuta demasiado para poder seguir creciendo y siendo competitivos al máximo nivel, sobre todo teniendo en cuenta que somos clubes insulares y tenemos más gastos en los desplazamientos”.